ÍNDICE DEL DOCUMENTO

PROTEÍNAS TOTALES EN LCR

Jons Jacob Berzelius TP

Aunque las primeras descripciones sobre la existencia de un fluido intracraneal proceden del antiguo Egipto y de los médicos clásicos Hipócrates y Galeno, el primer estudio detallado del LCR fue realizado por Cotugno en el siglo XVIII. Previamente, Vesalio abolió la teoría del humor gaseoso de la antigüedad y describió en el siglo XVI el humor acuoso y los ventrículos cerebrales, iniciando así la era moderna de la neuroanatomía.

Desde el Renacimiento y hasta el inicio de la Edad Contemporánea se completó el conocimiento anatómico del sistema ventricular y se introdujeron los fundamentos fisiológicos de la circulación del LCR. En el siglo XIX, Quincke introdujo la técnica de la punción lumbar con fiador y Magendie propuso su denominación definitiva.

.

separador ok

El líquido cefalorraquídeo (LCR) es un fluido líquido claro, acuoso que se forma y se secreta en el plexo coroideo, un tejido especial que tiene muchos vasos sanguíneos y que reviste las pequeñas cavidades o cámaras (ventrículos) del cerebro. El LCR fluye alrededor del cerebro y la médula espinal rodeándolos y protegiéndolos. Se produce y distribuye continuamente y posteriormente se reabsorbe hacia la sangre. Se producen cerca de 500 mL de LCR cada día. Esta tasa de producción significa que todo el LCR se sustituye cada pocas horas. El análisis de líquido cefalorraquídeo consiste en un conjunto de pruebas que se utilizan para evaluar las sustancias presentes en LCR y diagnosticar así trastornos que afectan al sistema nervioso central.

La barrera hematoencefálica confiere protección al cerebro separándolo de la circulación sanguínea, y regula la distribución de sustancias entre la sangre y el líquido cefalorraquídeo. Además, evita que sustancias de alto peso molecular, toxinas y la mayor parte de células sanguíneas pasen hacia el sistema nervioso central (SNC). Cualquier trastorno que altere esta barrera protectora puede producir una alteración en el tipo de constituyentes o de sus niveles en LCR. Debido a que el LCR rodea el cerebro y la médula espinal, esta muestra puede resultar de gran utilidad para el diagnóstico de trastornos del sistema nervioso central. A pesar de que la obtención de la muestra de LCR puede ser mucho más difícil de obtener que una de sangre u orina, los resultados pueden revelar de manera mucho más clara la causa de los signos y/o síntomas derivados de una afectación del SNC.

La obtención del LCR se realiza mediante una sencilla técnica que se denomina punción lumbar. Se realiza introduciendo un catéter en el espacio subaracnoideo espinal en la zona lumbar, a nivel de L3–4 o L4–5. La punción lumbar, aunque no está exenta de riesgos, realizada por manos expertas presenta una incidencia de complicaciones mínima. El LCR puede ser extraído con fines diagnósticos y terapéuticos (administrar medicamentos, reducir presión intracraneal), administrar contrastes radioopacos o medir presión intracraneal.

La cantidad de líquido que se extrae va a depender de la edad del paciente y, sobre todo, del tipo de estudio que se vaya a realizar.

El LCR es incoloro e inodoro, transparente, similar al agua destilada. Muchos de los constituyentes del LCR son similares a los de la sangre, por lo que es recomendable comparar los valores del LCR con los de una muestra de sangre obtenida de forma simultánea.

El estudio de las proteínas del LCR es útil en el diagnóstico y seguimiento de procesos neurológicos en las siguientes situaciones: 1) para evaluar el grado de afectación de la barrera hematoencefálica consecutivo a la inflamación, en la que el aumento de permeabilidad de esta barrera conlleva un incremento en la concentración de proteína en el LCR; 2) en la detección de procesos que impliquen una respuesta inmune en el sistema nervioso central (SNC); y 3) en procesos degenerativos-destructivos del SNC, en los cuales existe una liberación de proteínas específicas desde el mismo hacia el LCR.

El aumento de la concentración de proteína es la alteración más frecuentemente observada en el LCR. Este aumento es inespecífico pero indicativo de alguna enfermedad meníngea o parenquimatosa. Los aumentos de la concentración de proteína en el LCR se deben con mayor frecuencia a meningitis bacterianas y más raramente a otros procesos inflamatorios-infecciosos, tumores, hemorragias y enfermedades degenerativas.

En ocasiones, por efecto de una obstrucción, se produce un líquido de alta concentración proteica que puede coagular espontáneamente (síndrome de Froin). El estudio de la concentración de proteína en el LCR reviste interés para establecer el diagnóstico diferencial entre las meningitis bacterianas y las no bacterianas, siendo ésta la principal aplicación de la medición urgente de la concentración de proteína en el LCR, en pacientes que acuden con sintomatología neurológica aguda..

Fuente: Sociedad Española de Bioquímica Clínica (SEQC), American Association for Clinical Chemistry (AACC)

« Prev Next

Relaciones

logotransp
Esta página web nace de la necesidad de desarrollar eficientemente nuestro Sistema General de la Calidad. Por tanto, su contenido queda restringido a nuestro Servicio, habiendo habilitado ciertos apartados para la consulta por nuestras partes interesadas, en cumplimiento de la norma ISO 9001:2015 en relación a establecer los procesos para la comunicación con nuestros clientes.